
Paraguay recupera la garra, derrota a Turquía y mantiene firme sus chanches de clasificar
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La selección paraguaya volvió a mostrar su esencia. Esa que la hizo respetada históricamente en el fútbol mundial. Esa que aparece en los momentos más difíciles. La garra guaraní estuvo presente en el Levi’s Stadium de Santa Clara, donde la Albirroja derrotó 1-0 a Turquía por la segunda fecha del Grupo D y mantuvo intactas sus posibilidades de clasificación a la siguiente fase de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Tras la dura caída sufrida ante Estados Unidos en el estreno, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro estaba obligado a reaccionar. Y lo hizo de la mejor manera posible: con orden, sacrificio y una entrega total durante los 98 minutos de juego.
El partido no pudo comenzar mejor para Paraguay. Apenas transcurría el primer minuto cuando Miguel Almirón desbordó por la derecha y envió un pase hacia el centro del área. Julio Enciso recibió y descargó para Matías Galarza, quien se acomodó y sacó un potente remate que dejó sin posibilidades al arquero turco para marcar el único gol de la noche.
Matías Galarza marcó el gol más rápido del Mundial 2026 y Paraguay sigue soñando
El tanto sorprendió a propios y extraños y le dio a la Albirroja la tranquilidad necesaria para afrontar el resto del encuentro. Sin embargo, Turquía reaccionó rápidamente y comenzó a asumir el control del balón.
Con Arda Güler como conductor y Kenan Yildiz como principal amenaza por los costados, los europeos inclinaron la cancha y monopolizaron la posesión. Paraguay tuvo dificultades para recuperar la pelota y sostener ataques prolongados, por lo que debió refugiarse en su disciplina táctica y en el esfuerzo colectivo.
La situación se complicó aún más antes del descanso. Matías Galarza fue amonestado tempranamente y condicionó su juego en la mitad de la cancha. Luego, en una decisión que generó polémica, el árbitro salvadoreño Iván Barton, de discreto partido, aplicó las nuevas disposiciones reglamentarias sancionando dos tiros de esquina por demoras de Orlando Gill en la reposición.
Miguel Almirón, primer expulsado del Mundial por taparse la boca al hablar con rival
Cuando parecía que el primer tiempo terminaba sin más sobresaltos, llegó otro golpe para Paraguay. Miguel Almirón fue expulsado con tarjeta roja directa tras una revisión del VAR. Según la interpretación arbitral, el capitán paraguayo incurrió en una conducta sancionable al dirigirse a un rival cubriéndose la boca, una de las nuevas infracciones contempladas por FIFA.
Con un hombre menos y todo un tiempo por delante, la misión parecía aún más complicada. Pero fue entonces cuando apareció la versión más combativa de la Albirroja.
Turquía dominó la posesión durante toda la segunda mitad y empujó constantemente en busca del empate. Sin embargo, se encontró con una defensa sólida, un equipo comprometido y un Orlando Gill que respondió cuando fue exigido con intervenciones decisivas.
En la mitad de la cancha brilló Andrés Cubas, quien realizó un trabajo extraordinario de recuperación y desgaste, neutralizando durante largos pasajes a Arda Güler y sosteniendo el equilibrio del equipo en inferioridad numérica.
Paraguay también tuvo sus oportunidades para liquidar el encuentro. Julio Enciso contó con espacios para explotar los contragolpes, aunque no logró concretar las ocasiones generadas.
Los minutos finales fueron de máxima tensión. Turquía lanzó todo su poder ofensivo sobre el área paraguaya y llevó el partido hasta los 98 minutos. Sin embargo, la última pelota tampoco pudo quebrar la resistencia guaraní.
Cuando sonó el pitazo final, llegó el desahogo. Paraguay volvía a ganar en una Copa del Mundo y lo hacía recuperando su identidad, esa que se basa en la lucha, el sacrificio y la convicción.
La Albirroja sumó tres puntos de oro y llegará con vida a la última fecha del Grupo D, alimentando la ilusión de seguir avanzando en su esperado regreso a un Mundial después de 16 años.