
Clásico: Fiesta del fútbol manchada por la violencia
El fútbol, a un plano secundarioDos pausas en el primer tiempo, una programada para la hidratación y otra forzada, por el enfrentamiento entre hinchas de Cerro Porteño y policías que al verse s...
El fútbol, a un plano secundario
Dos pausas en el primer tiempo, una programada para la hidratación y otra forzada, por el enfrentamiento entre hinchas de Cerro Porteño y policías que al verse sobrepasados, recurrieron a los balines de goma y a las detonaciones del gas lacrimógeno.
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Del partido, muy poco, casi nada. Un manotazo de Cecilio Domínguez en su intento por zafar de la marca de Richard Ortiz y la caída del capitán olimpista como si le hubiese pegado Tyson. Acción de juego, sin castigo disciplinario.
Después, intervención ofensiva aérea de Bentaberry, caída y empujón de Velázquez al uruguayo que desató la escaramuza entre jugadores. Clásicas bravuconadas. Juan Gabriel Benítez tampoco recurrió a las tarjetas, aunque hubiese pintado de amarillo a algunos por los manotazos que sobrepasaron la línea de la extensión de las extremidades superiores, supuestamente para separar a los involucrados.
Del lado del Ciclón se dio un cambio de frente de Cecilio a Chaparro, el centro en dirección de Vegetti, que parcialmente bloqueado por Vargas pudo enviar el balón hacia la portería, para la intervención exigida de Olveira.
La situación más clara de gol la tuvo el cumpleañero Eduardo Delmás, luego de una habilitación de Alfaro. El chico olimpista tardó algunos segundos para definir y tuvo la intercepción del también juvenil Chaparro para desviar el disparo al tiro de esquina.
Como Cerro tenía menos reserva física, su propuesta era más pausada, a diferencia del rival, que estaba en condiciones de actuar con mayor dinamismo. Todo quedó en el intento.
El espectáculo tuvo un corte abrupto al minuto 30. Parecía que el corte sería breve, pero resultó definitivo.
Patoreros mezclados con aficionados comunes, algunos acudiendo en familia. Reprochable actitud de los barras y también de los efectivos de seguridad con reacción hasta extrema, disparando a quemarropa, afectando a gente que acudió con la expectativa de ver un gran espectáculo y se retiró con los ojos llorosos, tal vez sin las ganas de volver a los estadios, al menos en un corto plazo, por temor.
Una esperada fiesta empañada por la violencia. Negra jornada deportiva.
Pérdida de puntos está cantadaEl 29 de enero de 2024 los integrantes de las facciones de Cerro Porteño protagonizaron incidentes durante un partido contra el 2 de Mayo, en el Defensores del Chaco. El partido quedó suspendido y el tribunal disciplinario de la Asociación Paraguaya de Fútbol otorgó los puntos al Gallo.
Los hechos de violencia ocurrido ayer en Sajonia durante la disputa del segundo superclásico de la temporada fueron ocasionados por el lado azulgrana, donde se libró una verdadera batalla campal con los componentes de la Policía Nacional, que falló en su dispositivo de seguridad en el sector de Gradería Norte.
Fueron minutos de terror vividos por los aficionados comunes que se vieron totalmente acorralados por los violentos, que eran repelidos con balines de goma y gas lacrimógeno.
Al final, todos a sus hogares, corriendo despavoridos. Asistieron a un espectáculo de fútbol, pero no vieron casi nada.
Recurriendo a los archivos, encontramos que 28 años después se suspendió un clásico por violencia. El 10 de mayo de 1998 los grandes empataban 1-1, cuando se desató el enfrentamiento entre fanáticos de ambos clubes.
Este caso queda en campo del tribunal. Si Olimpia se queda con los puntos, que es la tendencia, ampliará a nueve su ventaja, allanando el camino para la conquista del título del Apertura 2026.