
El Ejército y los paramilitares de Sudán se acusan de atacar un convoy de la ONU en Darfur
Las FAR condenaron en un comunicado "el ataque aéreo" del Ejército contra el convoy del PMA, que según los paramilitares estaba compuesto por 16 camiones cargados con ayuda humanitaria, de los c...
Las FAR condenaron en un comunicado "el ataque aéreo" del Ejército contra el convoy del PMA, que según los paramilitares estaba compuesto por 16 camiones cargados con ayuda humanitaria, de los cuales dos fueron destruidos dentro de la instalación aduanera de Mellit, al norte de la asediada ciudad de Al Fasher.
"Este acto de agresión traicionera afectó tanto al mercado principal de la ciudad de Mellit como a las oficinas de la Autoridad Aduanera. Decenas de personas murieron y numerosos civiles inocentes resultaron heridos", añadió la nota, que condenó el "bombardeo aéreo sistemático de civiles" por parte del Ejército.
Los paramilitares recordaron que esta no es la primera vez que un convoy humanitario es atacado en Darfur, donde el pasado 3 de junio un bombardeo provocó la destrucción de varios camiones pertenecientes a Naciones Unidas.
Por su parte, el Ejército sudanés rechazó en un comunicado las acusaciones de las FAR y apuntaron que se trata de "un intento de encubrir su propio delito de atacar ese mismo convoy en la misma zona", que está bajo control de los paramilitares.
"Las Fuerzas Armadas aclaran que lo mencionado en el comunicado falso de la milicia no son más que las mentiras habituales, con las que intentan falsear la realidad que expone sus continuas violaciones desde que iniciaron esta guerra contra la patria y la ciudadanía", de acuerdo con la nota castrense.
En este sentido, indicó que las FAR han robado, saqueado, destruido, asesinado, violado y hasta asediado varias localidades de Darfur, en especial Al Fasher -el último bastión del Ejército en esta región- que está severamente golpeada por la hambruna y sus campos de desplazados han sido convertidos por los paramilitares en centros de entrenamiento.
Asimismo, indicó que el Gobierno sudanés -controlado por la cúpula militar- acordó abrir corredores humanitarios, incluido el paso de Adré con Chad pese a saber "con absoluta certeza que está siendo utilizado por la milicia y sus aliados para introducir armas, equipo y mercenarios extranjeros".
Hasta el momento, el PMA no se ha pronunciado sobre el ataque.
Varias organizaciones humanitarias se han visto obligadas a suspender o limitar sus operaciones en Sudán desde el estallido de la guerra en abril de 2023 por los enormes riesgos que supone el envío de ayuda, pese a que la población del país africano sufre la peor catástrofe humanitaria del planeta, según la ONU.