
Starmer apoya a ministra de Economía por muchos años tras ser vista llorando
En la sesión de control en la Cámara de los Comunes, Starmer se negó a confirmar ayer si Reeves permanecería en su cargo hasta los próximos comicios -en 2029-, cuando la líder de la oposició...
En la sesión de control en la Cámara de los Comunes, Starmer se negó a confirmar ayer si Reeves permanecería en su cargo hasta los próximos comicios -en 2029-, cuando la líder de la oposición, la conservadora Kemi Badenoch, le preguntó si la ministra seguiría tras la polémica suscitada en las filas laboristas por un proyecto de ley sobre ayudas sociales.
En unas declaraciones a la BBC divulgadas hoy, Starmer dijo que trabaja en estrecha colaboración con Reeves y que ella estaba "haciendo un excelente trabajo como ministra" de Economía.
"Ha hecho un excelente trabajo como ministra y hemos generado una inversión extranjera en este país en cifras récord. Ella y yo trabajamos juntos, pensamos juntos. En el pasado ha habido ejemplos -no daré detalles- de ministros de Economía y primeros ministros que no estaban en sintonía. Nosotros sí lo estamos", señaló.
Afirmó que las lágrimas de Reeves no tenían "nada que ver con la política" ni con los cambios en la legislación sobre el estado del bienestar, algo que podría arruinar sus planes presupuestarios.
"Eso es totalmente erróneo. No tiene nada que ver con lo que ha pasado esta semana. Era un asunto personal suyo, no voy a invadir su privacidad hablando contigo", le dijo Starmer a un periodista de la BBC.
Según los medios, personas cercanas a Reeves han indicado que las lágrimas de la ministra estaban más relacionadas con un altercado que tuvo con el presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, quien al parecer fue brusco con ella en una reunión que tuvieron poco antes de la sesión parlamentaria de ayer.
Al parecer, Hoyle le dijo a Reeves que tendría que haber dado respuestas más breves en una sesión parlamentaria del martes relacionada con asuntos del Tesoro.
El primer ministro afrontó una semana difícil por su proyecto de ley sobre recortes a las ayudas por discapacidad o enfermedad y se vio obligado a hacer concesiones por temor a una rebelión interna.
El proyecto legislativo salió adelante el martes en los Comunes por 335 votos a favor y 260 en contra, después de las concesiones de último momento que hizo el Ejecutivo sobre las ayudas del Crédito Universal, que se dan a los ciudadanos con bajos ingresos, y el Pago de Independencia Personal (PIP, en inglés), ofrecido a las personas con discapacidad.