
Israel afirma en la ONU que atacará a "militantes yihadistas" en el sur de Siria
"En el libro del LevÃtico (el tercer libro de la Torá), Dios ordena lo siguiente: 'No debemos mantenernos sin hacer nada si hay derramamiento de sangre del prójimo. Esto no es solo una obligaciÃ...
"En el libro del LevÃtico (el tercer libro de la Torá), Dios ordena lo siguiente: 'No debemos mantenernos sin hacer nada si hay derramamiento de sangre del prójimo. Esto no es solo una obligación religiosa, sino también moral", aseveró Miller en una sesión del Consejo de Seguridad sobre la situación en Oriente Medio.
Dicha obligación moral, prosiguió, está consagrada "como derecho en nuestro código legal en Israel", motivo por el cual "vamos a llevar a cabo estos ataques contra los militantes yihadistas en el sur de Siria".
Israel está "comprometido a preservar la región sudoccidental de Siria como zona desmilitarizada y neutralizar las amenazas terroristas a lo largo" de la frontera con este paÃs, añadió.
Además, incidió en que el Estado hebreo también tiene la obligación moral de salvaguardar a la población drusa (en Israel vive una importante comunidad drusa).
Y aseguró que Israel no busca involucrarse en la polÃtica interna de Siria, reiterando que el objetivo de sus ataques es mantener la estabilidad en la frontera.
"Estamos decididos a evitar que haya infraestructura terrorista que se arraigue cerca de nuestras fronteras. Allà donde el terror representa una amenaza, estamos decididos a mantener la dignidad y la vida de los drusos en Siria", aseveró.
Israel ha afirmado con anterioridad que actúa en defensa de la minorÃa drusa en Siria e incluso, bajo esta premisa, acometió ayer miércoles bombardeos contra el Ministerio de Defensa y las inmediaciones del Palacio Presidencial en Damasco.
La violencia sectaria en la provincia meridional siria de Al Sueida, de mayorÃa drusa y donde en los últimos cinco dÃas se produjeron enfrentamientos con tribus beduinas en los que tomaron partido los ejércitos de Siria e Israel, ha provocado el desplazamiento de casi 2.000 familias, según la ONU.
Las autoridades sirias todavÃa no han ofrecido un balance actualizado de vÃctimas, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos ya eleva la cifra a más de 370 muertos desde el pasado domingo.
Los choques involucraron inicialmente a grupos de la minorÃa árabe drusa y a clanes beduinos, pero el envÃo de las fuerzas gubernamentales a esta región donde la seguridad estaba en manos de facciones locales abrió un nuevo frente de batalla entre estos dos últimos bandos.
La minorÃa religiosa drusa, que participó activamente en el derrocamiento de Al Asad, mantiene una relación tensa con el nuevo gobierno islamista en Damasco y se ha negado hasta ahora a permitir la entrada de fuerzas regulares en Al Sueida.